Ucrania volvió a vivir una madrugada de máxima tensión. Todo el territorio ucraniano fue puesto en alerta aérea este viernes tras un ataque con misiles y drones rusos, que dejó al menos tres personas muertas y seis heridas en Kiev, de acuerdo con autoridades locales. La ofensiva se suma a una cadena de bombardeos nocturnos que se han intensificado en pleno invierno, con especial impacto en la infraestructura energética del país.
Kiev bajo fuego: víctimas y daños confirmados
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó a través de Telegram que:
- Tres personas murieron en la capital
- Seis personas resultaron heridas
- Tres de los lesionados fueron hospitalizados
Por su parte, el jefe de la administración militar regional, Mikola Kalachnik, advirtió que “el enemigo está atacando masivamente Kiev con drones explosivos”, e instó a la población a buscar refugio de inmediato.
Alerta nacional por misiles balísticos
La Fuerza Aérea de Ucrania activó una “alerta de misiles en toda Ucrania”, al detectar proyectiles balísticos lanzados desde la base rusa de Kapustin Yar, ubicada a unos 400 kilómetros al este de la frontera ucraniana.
Las autoridades precisaron que varios de estos misiles se dirigían directamente hacia Kiev, lo que elevó el nivel de riesgo en la capital y zonas cercanas.
Ataques también alcanzan el oeste del país
En el oeste de Ucrania, la ciudad de Leópolis también fue blanco de un ataque con misiles durante la noche, según confirmó Maksim Kozitski, jefe de la administración regional.
Aunque no se reportaron víctimas, el alcalde Andrii Sadovii señaló que fue afectada infraestructura crítica, sin ofrecer más detalles por razones de seguridad.
Advertencia previa de Zelenski y contexto político
Un día antes del ataque, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, había alertado sobre el riesgo de un “ataque masivo ruso”, luego de que Moscú rechazara un plan europeo para desplegar una fuerza multinacional en Ucrania tras un eventual fin del conflicto.
Este contexto refuerza la percepción de que Rusia mantiene la presión militar, especialmente contra objetivos civiles y energéticos, buscando debilitar la capacidad del país para enfrentar el invierno.
Bombardeos recientes agravan la crisis humanitaria
La violencia no se limita a la capital. El jueves, ataques rusos en el centro de Ucrania provocaron la muerte de una mujer de 77 años y dejaron 24 personas heridas, entre ellas seis niños, según reportes oficiales.
Organismos internacionales han advertido que los ataques continuos a infraestructura crítica agravan la situación humanitaria y complican el acceso a electricidad, calefacción y servicios básicos.
El nuevo ataque con misiles y drones rusos confirma que la guerra en Ucrania sigue lejos de desescalarse. Con Kiev nuevamente bajo fuego y alertas activas en todo el país, las autoridades insisten en la necesidad de mantener refugios activos y refuerzos en defensa aérea, mientras la población civil sigue pagando el mayor costo del conflicto.